De cara a las elecciones del 5 de junio, los peruanos debemos pensar que es importante aprobar reformas estructurales sobre gasto público, formalización laboral y tributaria, reduciendo ciertos tributos, educación, diversificación de la exportación, inversión e intermediación financiera. Ya conocemos la conformación del congreso, la misma que demuestra una gran presencia del Partido Fuerza Popular dirigido por la candidata Keiko Fujimori, quien de ganar contaría con un gran apoyo del Congreso para aplicar reformas urgentes que le permitirían al Perú regresar a los niveles de crecimiento de años anteriores, apoyo con el que PPK no cuenta. Esperemos, que independientemente de qué candidato gane tanto el Congreso como el Ejecutivo puedan trabajar juntos.
Los aspectos favorables del panorama actual son: 1. Tenemos el menor porcentaje de deuda pública en América Latina (6% del nuestro PBI), 2. La depreciación de la moneda local con referencia al dólar, lo que ocasiona una ventaja competitiva para las empresas exportadoras que venden en dólares. 3. El Estado peruano puede aplicar una política de gasto público para acelerar la economía en segmentos estratégicos.