La NIIF 18 promete una contabilidad más robusta, pero su implementación requiere acción inmediata para superar barreras técnicas y operativas, asegurando una transición fluida hacia una mayor calidad en la información financiera. Veamos el asunto en detalle:
La Norma Internacional de Información Financiera (NIIF) 18 "Presentación y Revelación en los Estados Financieros", representa un avance significativo en la estandarización de la contabilidad internacional. Emitida por la Junta de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés) el 9 de abril de 2024, esta norma reemplazará a la NIC 1 "Presentación de Estados Financieros" y busca mejorar la claridad, comparabilidad y transparencia en la información financiera, especialmente en el estado de resultados. Su entrada en vigencia está programada para periodos anuales de reporte que comiencen a partir del 1 de enero de 2027, con aplicación anticipada permitida, y se aplica de manera retrospectiva.
La norma requiere que se reexprese el año comparativo 2026.
Generalidades de la NIIF 18
El objetivo principal de la NIIF 18 es establecer requisitos generales para la presentación y revelación en los estados financieros, enfocándose en hacer que la información sea más útil para inversores y otros usuarios. Entre sus novedades clave destacan:
- Estructura del Estado de Resultados: La norma exige una presentación más estructurada del estado de ganancias o pérdidas, con dos subtotales obligatorios: la ganancia o pérdida operativa y la ganancia o pérdida antes de financiamiento e impuestos sobre la renta. Los ingresos y gastos se clasifican en categorías principales: operativa, de inversión y de financiamiento, además de impuestos sobre la renta y operaciones discontinuadas. Esto busca proporcionar una visión más consistente del desempeño financiero.
- Medidas de Desempeño Definidas por la Gerencia (MPMs): Las entidades deben revelar en las notas las medidas de desempeño no definidas por las NIIF, pero utilizadas por la gerencia en comunicaciones públicas para reflejar su visión del rendimiento financiero. Estas medidas deben reconciliarse con los subtotales de las NIIF, promoviendo mayor transparencia.
- Principios de Agregación y Desagregación: Se introducen guías para agrupar información en las notas, evitando la sobrecarga de datos irrelevantes y asegurando que los ítems se presenten de manera clara y comparable.
Además, la norma requiere que los estados financieros incluyan comparativos del periodo anterior y que se presenten al menos anualmente. No altera los requisitos de reconocimiento y medición de otras normas, pero sí impacta cómo se comunica la información financiera.
Desafíos en la Implementación, a pocos meses de su entrada en vigencia
Aunque la efectiva aplicación de la NIIF 18 está prevista para 2027, a agosto de 2025 —aproximadamente 16 meses antes— las entidades enfrentan desafíos significativos en su preparación, ya que requiere la reexpresión de periodos comparativos (como 2026). Esto implica un análisis detallado y oportuno para evitar disrupciones.
Uno de los principales retos es la reclasificación de ingresos y gastos según la actividad principal del negocio, lo que puede variar por entidad y exigir ajustes en sistemas de IT y procesos contables. Por ejemplo, efectos de conversión de moneda deben alinearse con las categorías subyacentes, potencialmente alterando indicadores clave de desempeño (KPIs) y parámetros de control.
Otro desafío radica en las revelaciones de MPMs, que demandan reconciliaciones precisas y podrían exponer inconsistencias entre reportes internos y externos, afectando la percepción de stakeholders. Además, en un contexto de reformas simultáneas —como impuestos internacionales y reportes de sostenibilidad— las empresas deben priorizar recursos limitados, lo que complica la transición.
La preparación temprana es crucial: se recomienda analizar impactos en estados financieros, capacitar equipos y usar herramientas basadas en IA para simular cambios. Sin una planificación adecuada, las entidades podrían enfrentar costos elevados y riesgos de incumplimiento al acercarse la fecha límite.
En resumen, la NIIF 18 promete una contabilidad más robusta, pero su implementación requiere acción inmediata para superar barreras técnicas y operativas, asegurando una transición fluida hacia una mayor calidad en la información financiera.
Contenido creado con ayuda de IA.