ESG en Argentina: Cuando el mercado demanda lo que la ley (todavía) no exige

Mientras en el mundo los criterios ESG ya definen decisiones de inversión, financiamiento y valuación, en Argentina el tema todavía aparece, en muchos casos, como algo lejano, abstracto o directamente postergable.

Suele percibirse como una agenda externa, asociada exclusivamente a grandes corporaciones o a exigencias que todavía no llegaron. Sin embargo, esta percepción nace de una confusión fundamental sobre el contexto legal local.

El vacío legal como una falsa calma

Es crucial entender el escenario actual: en Argentina, hoy no existe un marco regulatorio integral que obligue a las empresas a implementar políticas ESG, y no hay una ley que fuerce este cambio de inmediato.

Esta ausencia de obligatoriedad normativa genera una falsa sensación de tranquilidad. Muchas empresas caen en la trampa de la inacción al no ser un requisito legal, no se prioriza en la agenda del directorio. Es un error estratégico no ver que, ante la falta de leyes, el mercado ha pasado a actuar como el regulador.

El mercado ya cambió (aunque no lo veamos)

Hoy, ESG no es una tendencia futura; es una conversación que ya está ocurriendo en bancos, inversores, casas matrices y cadenas de valor. Las empresas que no escuchan esta señal corren el riesgo de quedar fuera de decisiones clave sin entender por qué.

A nivel global y local, ESG dejó de ser un capítulo de "RSE" para convertirse en una variable importante del negocio:

  En el acceso al crédito: Los bancos ya evalúan cómo gestiona una pyme sus riesgos no financieros antes de prestar.

  En Fusiones y Adquisiciones (M&A): En los procesos de due diligence, la sustentabilidad, la gestión de personas y la trazabilidad impactan directamente en la valuación de la compañía.

  En la cadena de valor: Los grandes clientes exigen estándares a sus proveedores para no transferir esos riesgos a su propia operación.

Riesgos locales: Informalidad y Gobernanza

En el mercado argentino, muchas empresas siguen asociando ESG con reportes voluntarios o ecología. Sin embargo, los desafíos locales son mucho más tangibles y urgentes, aunque no siempre los llamemos ESG:

  Gestión de recursos críticos.

  Conflictividad y relaciones laborales.

  Informalidad en la cadena de proveedores.

  Estructuras de gobierno familiar poco profesionalizadas.

No gestionar estos aspectos ya no es solo un problema de sustentabilidad, sino un riesgo directo para la continuidad del negocio, los costos operativos y la reputación.

Poner el tema en agenda

El desafío en Argentina no es técnico, ni siquiera es legal aún es cultural y estratégico. El verdadero reto es cambiar a tiempo para integrar estos criterios a la toma de decisiones antes de que el mercado cierre las puertas.

Desde RSM, acompañamos a las organizaciones que buscan entender dónde están paradas y cómo integrar los criterios ESG a su estrategia de negocio, de manera realista y alineada con su contexto. Ayudamos a transformar lo que parece una exigencia abstracta en una herramienta de gestión de riesgos y valor.

Aunque la ley no lo exija hoy, ESG en Argentina no es una agenda futura. Es una conversación que ya empezó.