• El 82% de las empresas latinoamericanas afirman que ESG es fundamental para sus operaciones, según una encuesta de RSM.
  • Tres de cada cuatro empresas identifican el cambio climático como un tema prioritario.
  • El 45% de los clientes ahora exige información ESG a sus proveedores, estableciendo firmemente la sostenibilidad como un motor clave de competitividad.
  • La gestión de riesgos ESG y la gobernanza corporativa en América Latina han aumentado un 55% como prioridades estratégicas entre 2024 y 2025, con un crecimiento significativo anticipado para 2026.

Tres cuartas partes de las empresas latinoamericanas ahora identifican la gestión y el reporte del cambio climático como una prioridad estratégica, según la última encuesta de RSM.

RSM, proveedor global líder de servicios de auditoría, impuestos y consultoría para empresas del mercado medio, destaca que América Latina atraviesa una transformación profunda en materia de sostenibilidad, consolidando los criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ESG) como una prioridad estratégica para la competitividad del negocio.  

Según la encuesta ESG Landscape Latam de RSM aplicada a fines de 2025, el 82% de las empresas de la región declara que avanzar en la divulgación de su desempeño ESG es una prioridad.

El estudio —que recoge datos de más de 250 organizaciones en 18 países— confirma un cambio de paradigma: las empresas ya no sólo reportan, sino que comienzan a integrar la sostenibilidad en el centro de su estrategia y operación. Este avance responde tanto al fortalecimiento regulatorio como a la presión creciente del mercado. Los datos muestran una región que no solo responde a las nuevas normativas, sino que se posiciona estratégicamente para liderar y convertir los desafíos ESG en oportunidades de crecimiento.

Prioridades clave de ESG para América Latina en 2026

Uno de los resultados más relevantes del informe es el crecimiento del gobierno corporativo y la gestión de riesgos ESG como prioridades estratégicas entre las empresas del mercado medio, que aumentan un 55% en 2025. El estudio evidencia que el fortalecimiento de la gobernanza es lo que permite conectar la sostenibilidad con la toma de decisiones y con la creación de resultados medibles y responsables.

Asimismo, la presión regulatoria regional ha demostrado ser un motor eficaz para la acción climática. La prioridad asignada al cambio climático y a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) aumentó 16 puntos porcentuales respecto de 2024, reflejando un alineamiento acelerado con normas como NCG 461 (Chile), CNBV/NIS (México) y CVM/BCB (Brasil)

Eileen Turkot, líder regional de RSM en America Latina comentó:  

“Estamos presenciando una evolución del ‘porqué’ al ‘cómo’. Las empresas líderes ya no se preguntan si deben actuar, sino cómo hacerlo de manera más rápida y estratégica. El informe confirma que la sostenibilidad ha dejado de ser un complemento para convertirse en una ventaja competitiva fundamental. Las organizaciones que integren la gestión de riesgos ESG y aprovechen la tecnología para una mejor medición y reporte no solo fortalecerán su resiliencia, sino que también generarán valor a largo plazo”.

La demanda de transparencia también proviene directamente del mercado. El informe destaca que el 45% de los clientes ya exigen información ESG a sus proveedores, consolidando la reputación de las marcas como un activo clave para el éxito empresarial en la región. Esta tendencia subraya la necesidad de ir más allá del cumplimiento, adoptando un enfoque integral que transforme las operaciones.

Paola Piña, Líder del Hub Regional de ESG de RSM, añadió:  

“El verdadero avance reside en entender que un reporte de calidad es el resultado de una estrategia sólida, no el objetivo final. La aguja debe moverse de ‘reportar más’ a ‘transformar mejor’. Las empresas que integren la sostenibilidad en su ADN estarán mejor posicionadas para atraer inversionistas, clientes y talento. América Latina tiene la oportunidad real de convertirse en un referente global en competitividad sostenible”.

El informe concluye que, mientras otras regiones experimentan retrocesos o desaceleración en sus compromisos climáticos, América Latina avanza con determinación, impulsada por marcos regulatorios más robustos, presión de stakeholders y una visión estratégica que reconoce la sostenibilidad como una inversión de futuro.

Para descargar el reporte completo, visite ESG Landscape Latinoamérica 2025