En el artículo publicado por Economist & Jurist, Francisco de Borja, nuestro socio de laboral, analiza los avances normativos en España y Europa, y reflexiona sobre los retos culturales y empresariales que aún impiden su plena efectividad.

 

La irrupción de las tecnologías de la información en el ámbito laboral ha transformado radicalmente la noción de tiempo de trabajo. El ordenador portátil, el correo electrónico y los dispositivos móviles han extendido la jornada más allá de sus límites legales, generando un fenómeno de hiperconexión que compromete la salud, la conciliación y la intimidad de las personas trabajadoras.

 

El riesgo de convertirse en un derecho meramente declarativo

 

Frente a este escenario, el llamado derecho a la desconexión digital aparece como una respuesta normativa. Sin embargo, cabe preguntarse si este derecho constituye una garantía real o si, por el contrario, se trata de una construcción jurídica aún carente de eficacia práctica.

 

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