Chile entra en el ciclo regulatorio de 2026 con uno de los panoramas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) más avanzados de América Latina. Los resultados de la encuesta Latin America ESG landscape de RSM, realizada con más de 250 organizaciones de la región, posicionan a Chile como un país que marca el ritmo en la formalización de la gobernanza, la priorización climática y la madurez en la divulgación.
Los hallazgos muestran una comunidad empresarial que ha superado la etapa de concienciación y ha pasado a la implementación estructurada. Altos niveles de informes públicos, una sólida supervisión de la gobernanza y una priorización casi universal de los temas climáticos reflejan un progreso significativo. Al mismo tiempo, la complejidad regulatoria, las limitaciones en la calidad de los datos y las exigencias técnicas de las normas IFRS S1 y S2 indican que la próxima etapa de liderazgo requerirá una integración más profunda de ESG en la toma de decisiones financieras y estratégicas.
Este resumen ejecutivo destaca las fortalezas competitivas de Chile, identifica brechas estructurales y describe las acciones estratégicas que las organizaciones deben priorizar para consolidar su liderazgo regional y fortalecer su credibilidad internacional en 2026.
1. Reportes y divulgación ESG
Principales hallazgos:
- El 41.9% de las empresas chilenas priorizan los reportes y la divulgación ESG. El promedio regional es de 26.5%.
- El 61.3% ya publica informes ESG públicos, casi el doble del promedio regional del 34.3%.
- El 45.2% enfrenta desafíos al responder a múltiples estándares regulatorios, versus el 33.3% a nivel LATAM.
- El 6.5% identifica la calidad de los informes como un problema clave.
Implicaciones estratégicas:
Chile lidera la región en madurez y transparencia en la divulgación. El alto porcentaje de empresas que producen informes públicos refleja un fuerte compromiso cultural y regulatorio con la rendición de cuentas.
Sin embargo, la complejidad regulatoria está aumentando. El creciente desafío de cumplir con múltiples marcos destaca la necesidad de armonización, mejora en la gobernanza de datos y controles internos más sólidos.
Con la implementación obligatoria de las normas IFRS S1 y S2, las organizaciones chilenas deben pasar de informes impulsados por volumen a divulgaciones financieramente integradas. Alinear los indicadores clave de desempeño ESG (KPIs) con el desempeño financiero mejorará la comparabilidad, fortalecerá la confianza de los inversores y potencialmente reducirá el costo de capital.
El liderazgo en 2026 dependerá de demostrar que las divulgaciones reflejan una transformación estratégica en lugar de informes de sostenibilidad independientes.
2. Gobernanza corporativa y gestión de riesgos ESG
Principales hallazgos:
- El 54.84% de las empresas chilenas priorizan la gobernanza corporativa.
- El 61.29% prioriza la gestión de riesgos ESG.
- Combinados, el 80.65% prioriza al menos una de estas áreas, superando el promedio regional del 72.86%.
- Las normas NCG 461 y NCG 519 están impulsando el fortalecimiento de la gobernanza y la preparación para IFRS.
Implicaciones estratégicas:
Chile muestra un sólido progreso institucional en la formalización de estructuras de gobernanza ESG y preparación para IFRS, impulsado parcialmente por marcos regulatorios como NCG 461 y NCG 519. Los directorios están integrando cada vez más la sostenibilidad en los mecanismos de supervisión y los marcos de gestión de riesgos.
De cara a 2026, se espera que la gobernanza se vuelva más operativa y estratégica. Los directorios formalizarán mandatos ESG, fortalecerán los controles internos e incorporarán consideraciones de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en las responsabilidades de supervisión. Los informes integrados vincularán aún más la sostenibilidad con la asignación de capital y la creación de valor a largo plazo.
Esta madurez en la gobernanza fortalece la resiliencia y mejora la credibilidad con inversores y partes interesadas clave.
3. Estrategia climática y reducción de gases de efecto invernadero (GEI)
Principales hallazgos:
- El 93.6% de las empresas chilenas priorizan el cambio climático, la reducción de emisiones de GEI y los riesgos climáticos, en comparación con el 75.5% a nivel regional.
- La priorización de las emisiones de GEI ha aumentado 28 puntos porcentuales desde 2024, alcanzando el 64.52% en 2025.
Implicaciones estratégicas:
Chile supera significativamente el promedio regional en la priorización climática, demostrando un fuerte compromiso con la descarbonización y la resiliencia climática.
A pesar del progreso, la medición y trazabilidad siguen siendo desafíos críticos. La norma IFRS S2 requerirá análisis de escenarios climáticos alineados con trayectorias de 1.5°C y planes de transición cuantificados con evaluaciones de impacto financiero.
Integrar la acción climática en los modelos de negocio, la planificación de gastos de capital y la estrategia operativa puede mejorar la resiliencia, asegurar financiamiento sostenible y fortalecer la competitividad global de las organizaciones chilenas.
4. Brechas estructurales: Complejidad regulatoria, gobernanza de datos y capacidades técnicas
Principales hallazgos:
- El 41.94% de las empresas chilenas reportan estar "listas para IFRS", versus el promedio de LATAM del 26.63%.
- El 35.48% enfrenta desafíos en la medición de KPIs ESG.
- El 29.03% cita la falta de habilidades técnicas como una limitación.
Implicaciones estratégicas:
Chile lidera la región en preparación para IFRS, reflejando el impacto positivo de los marcos regulatorios nacionales.
Sin embargo, los desafíos en la medición de KPIs y las brechas de capacidad destacan la necesidad de inversión en sistemas ESG y experiencia técnica. Dado que las normas IFRS S1 y S2 requieren controles internos sólidos y métricas comparables, las organizaciones deben priorizar:
- Automatización de la recopilación de datos ESG
- Marcos sólidos de gobernanza de datos
- Capacitación técnica en finanzas, riesgos y funciones de sostenibilidad
- Preparación para aseguramiento externo
La madurez técnica se convertirá en un factor decisivo para asegurar financiamiento, mantener el cumplimiento regulatorio y fortalecer la reputación corporativa.
5. Expectativas de las partes interesadas y calidad de los datos
Principales hallazgos:
- La gobernanza corporativa impulsa la demanda de información sobre sostenibilidad (64.52%).
- Los clientes siguen de cerca (54.84%).
Implicaciones estratégicas:
La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad a nivel de directorio en Chile. La demanda de liderazgo interno por información ESG señala una integración estratégica más allá del cumplimiento externo.
La calidad de los datos se está convirtiendo en el diferenciador clave. Las organizaciones que conecten riesgos y oportunidades con métricas auditables, objetivos claros y desempeño financiero ganarán la confianza de las partes interesadas y mejorarán el acceso al capital.
6. Perspectivas sectoriales: Progreso ESG por industria
Principales hallazgos:
- Servicios financieros y profesionales: Lideran en priorización de gobernanza corporativa (≈85%). Crecimiento significativo en gestión de riesgos ESG (≈+15% a ≈75%).
- Manufactura: Fuerte aumento en la priorización de emisiones de GEI (≈35% → ≈70%). La priorización del cambio climático aumentó de ≈0% → ≈40%.
- Energía: Gran crecimiento en la priorización de emisiones de GEI (≈40% → ≈80%). La priorización climática aumentó de ≈10% → ≈50%.
- Retail: La gestión de riesgos ESG aumentó significativamente (≈25% → ≈50%). Progreso más lento en clima y emisiones.
Consideraciones clave para las empresas chilenas en 2026
- Acelerar la preparación para IFRS S1/S2: A pesar de una sólida preparación para IFRS (41.94%), la complejidad regulatoria sigue siendo alta. Las empresas podrían realizar análisis de brechas específicos frente a NCG 461/519, alinear los KPIs ESG con la materialidad financiera y fortalecer la supervisión del directorio sobre las divulgaciones de sostenibilidad para apoyar una implementación fluida en 2026.
- Fortalecer la gobernanza de datos ESG: Con el 35.48% reportando desafíos en la medición de KPIs, mejorar la calidad de los datos sigue siendo una consideración importante. Las organizaciones pueden beneficiarse de centralizar los datos ESG, automatizar el seguimiento de emisiones, asignar responsabilidades claras para las métricas y prepararse para aseguramiento externo para mejorar la credibilidad y comparabilidad.
- Convertir la ambición climática en planes de transición: Con el 93.6% priorizando el clima, la atención se está desplazando hacia la ejecución. Esto puede incluir establecer objetivos medibles y alcanzables de reducción de GEI, integrar los riesgos climáticos en la gestión de riesgos empresariales y vincular los planes de transición con la asignación de capital y la estrategia operativa.
- Cerrar las brechas de capacidad técnica: Dado que el 29.03% cita limitaciones de habilidades, las organizaciones pueden encontrar valor en desarrollar aún más la experiencia en equipos de finanzas y riesgos en áreas como IFRS S1/S2, análisis de escenarios climáticos y contabilidad de GEI para fortalecer las capacidades internas y la preparación para aseguramiento.
- Hacer operativa la gobernanza: La fuerte priorización de la gobernanza exige cada vez más una implementación práctica. Esto podría implicar integrar la supervisión ESG a nivel de directorio, incorporar métricas ESG en los marcos de desempeño ejecutivo y fortalecer los informes regulares sobre exposición a riesgos y progreso en mitigación.
- Aprovechar el liderazgo sectorial: Manufactura, energía y servicios financieros están avanzando en la integración ESG. Las organizaciones líderes podrían considerar realizar comparaciones globales, publicar planes de transición específicos por sector y utilizar la madurez ESG para apoyar un mejor acceso a financiamiento sostenible.