Con el fin de la moratoria y la entrada en vigor de la nueva normativa urbanística, la implantación de viviendas de uso turístico pasa a regirse por un conjunto de criterios más estructurados que combinan condiciones de ubicación, accesos y parámetros de densidad por ámbitos territoriales.

Este enfoque introduce un mayor grado de detalle en la evaluación de los proyectos, haciendo que su viabilidad dependa en gran medida del encaje específico de cada inmueble dentro de su entorno urbano.

En nuestra última RSM Alert te contamos todos los detalles.