El uso creciente de tecnologías para vigilar horarios y productividad está generando riesgos legales cada vez mayores para pequeñas empresas y autónomos. Una mala implantación, puede traducirse en sanciones económicas elevadas y despidos anulados. Víctor Salso, manager del área laboral de RSM, recuerda, en este artículo, que el control empresarial debe ceñirse estrictamente al tiempo de trabajo y no puede vulnerar derechos fundamentales como la intimidad o la desconexión digital, ya que cualquier exceso puede acabar volviéndose en contra de la propia empresa.
Las empresas deben cumplir nuevas exigencias sobre datos y vigilancia
Otro aspecto fundamental es la evaluación de impacto cuando el tratamiento de datos implica un riesgo elevado, como ocurre con la biometría o la monitorización sistemática. “No es un formulario de trámite: es un análisis documentado de los riesgos”, advirtió la abogada, al subrayar que la Agencia Española de Protección de Datos está sancionando cuando se omite este paso.
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