Hay algo que desde siempre ha definido el trabajo de auditoría: la cantidad de horas que dedicamos al trabajo estructurado y a tareas repetitivas en el día a día. Revisar documentación, ejecutar procedimientos, dejar todo bien soportado… gran parte del tiempo se va ahí.


Y es lógico. Sin consistencia, sin trazabilidad y sin evidencia, esto no funciona. Pero últimamente esto está cambiando. Al principio fue desde un punto de vista más teórico. Mientras iba aprendiendo cada vez más sobre inteligencia artificial, agentes y las arquitecturas que hay detrás de este tipo de soluciones, y trabajando en paralelo en el proyecto interno de IA aplicada a la auditoría, empecé a verlo en procedimientos mucho más concretos.

 

El impacto de la IA en la auditoría


Tareas que antes nos llevaban bastante tiempo, sobre todo cuando hay mucho volumen de información, ahora se procesan mucho más rápido. Y con una consistencia que, siendo honestos, no siempre es fácil mantener manualmente.


Y no va de ir más rápido en el trabajo para intentar llegar más lejos sino de incrementar la calidad de nuestro trabajo. Al reforzar la supervisión humana y delegar en la IA las tareas más repetitivas, reducimos el riesgo de error y generamos más confianza en los resultados. Aún estamos en una fase muy inicial, eso está claro. Pero cuando lo ves de cerca, te cambia la forma de pensar el trabajo.


Porque entonces la pregunta ya no es solo cómo hacer mejor esas tareas, sino algo más incómodo: ¿qué parte de nuestro trabajo es realmente la que más valor aporta? Si la tecnología empieza a encargarse de analizar información, aplicar criterios de forma consistente o incluso estructurar documentación… esas tareas no desaparecen, pero dejan de ser el centro.


Y ahí, es donde está el cambio importante. Cada vez tengo más claro que el valor no va a estar tanto en repetir bien un procedimiento como en saber leer lo que hay detrás. Tiene más que ver con entender de verdad el negocio, detectar riesgos que no son evidentes, conectar información que normalmente analizamos por separado y cuestionar lo que damos por hecho. En el fondo, cada vez pesa menos la ejecución pura y más el criterio.
 

 

Autores: Mario Cepero, socio del equipo de Audit & Assurance .