La CNMC ha actualizado su Guía de Compliance en materia de competencia, reforzando una idea clave: no basta con tener un programa de cumplimiento, hay que demostrar que funciona.
Aunque se mantienen los elementos esenciales del modelo , la principal novedad es la diferenciación entre los efectos que un programa de compliance puede tener en la atenuación de sanciones y en la prohibición de contratar con el sector público.
La actualización supone una llamada de atención para las empresas: el compliance en competencia debe ser específico, operativo y acreditable, especialmente para aquellas con actividad en contratación pública.
En nuestra última RSM Alert te contamos las principales novedades de esta actualización.